sábado, 25 de abril de 2015

Un Chocolate Borbón (1)

El tema de lo que hemos llamado el "chocolate Borbón" es interesante porque tiene que ver con uno de los errores que se cometen desde el oficio de la historia. Esto es, encerrarse en un tiempo específico para intentar comprender todo lo que sucedía en ese momento. Por ejemplo, todas las entradas anteriores sobre el siglo XIX son ricas por sí mismas, pero sería imposible comprender todos los fenómenos que ocurrieron entonces si no observamos las consecuencias que trajeron las Reformas Borbónicas al chocolate mexicano.

Pero regresemos al principio, al reinado español de Carlos II (1664-1700). En ese entonces, los reinos de España (también en el territorio americano) se veían afectados por hambrunas, enfermedades, banca rota, bajas poblacionales y pérdida en las industrias. Poco a poco la Corona se iba debilitando. Al mismo tiempo, las guerras contra Francia habían sacado a los Habsburgo del trono español; se crearon muchos conflictos políticos que desmoronaban la autoridad monárquica. El rey murió y, a falta de descendencia, el linaje Habsburgo se detuvo. Había peligro por una guerra civil y Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, aprovechó la oportunidad para convertirse en Felipe V de España, primero del reinado Borbón (1700-1746). 
Felipe V y sus consejeros franceses crearon un absolutismo a base de nuevas reformas que pretendía fortalecer el poder imperial. Una de las mayores preocupaciones fue la económica. ¿Cómo recuperar la antigua abundancia española? Entre el reinado de Felipe V y el de Carlos III (1759-1788) se crearon nuevos caminos y rutas comerciales, se fortaleció el ejército para proteger esos caminos, se impulso el mercado interno y se formaron nuevos puestos de control. Para todo fin práctico, el Estado Borbónico pudo crecer gracias a los territorios americanos, sin los cuales el comercio no hubiera prosperado. No obstante las reformas estaban pensadas para el enriquecimiento de España, no de sus colonias. La Nueva España perdería mucho en este periodo...

Para dar marcha al gran proyecto Borbón, José de Campillo y Cossío creó el Nuevo Sistema de Gobierno Económico para la América (1762), documento que pretendía garantizar métodos ventajosos para aprovechar los productos americanos en el comercio internacional. El eje principal giró en torno al reordenamiento de la distribución mercantil y a la agricultura comercial. Un dato curioso e importante es sobre la tarea de los Intendentes: aprender sobre las mejores técnicas de cultivo para cada fruto y pasar el conocimiento a los indios novicios. El asunto es irónico porque las técnicas para la agricultura nativa provenía, precisamente, de los indios. El punto es que la atención primordial de los Intendentes se centraba en los cultivos que más se consumían en España: grana, añil, café, azúcar, tabaco, algodón, lino, cáñamo y, por supuesto, cacao.

En las próximas entradas veremos cómo se transformó la economía novohispana y cómo esto afecto al cacao y al chocolate. Al final podremos entender un poco más sobre el estatus actual del cacao mexicano, ver desde cuándo vienen algunos problemas y empezar a hacer algo al respecto. Esta es una de las tareas que tenemos en CHEELZI, chocolatería de Raíces Mexicanas.

martes, 13 de enero de 2015

Historia del cacao en México. Siglo XIX (7)

En la última entrada dejábamos abierta la pregunta de qué tanto VALOR se puede encontrar dentro de una taza de chocolate. Evidentemente dar una respuesta universal sería imposible y absurdo, cada lector deberá encontrar ese valor por si mismo.

Aun así, hay mucho que se puede decir al respecto. Después de la pequeña revisión que se hizo por la historia del chocolate a principios del siglo XIX, quisimos dejar claro que no importaba la posición social del consumidor específico. La búsqueda por el chocolate continuaba porque su sabor fue capaz de transmitir algo especial. Es verdad, los métodos de preparación pudieron ir cambiando con los años (desde hace mucho tiempo se dejó de preparar un chocolate a la usanza prehispánica, salvo, tal vez, en algunos lugares  de Guerrero, Tabasco y Chiapas), y las presentaciones también se fueron diversificando; a medida en que pasaba el tiempo, el cacao nacional iba encontrando competidores comerciales con mayor fuerza...

A pesar de todo esto, la palabra de origen nahua, "chocolate" siguió con vida. El vocablo maya "cacao" tampoco desapareció. No hay que olvidar que las técnicas del chocolate europeo nos trajeron nuevos y exquisitos sabres, pero éstos nunca podrán competir con un legado y un aprendizaje llenos de simbolismo que se rastrean hasta hace más de 3,000 años.  

La tarea que tiene Chocolatería CHEELZI es la de realzar el nombre del chocolate mexicano, toda esa herencia cultural. Recordar su valor y hacer que la gente se vuelva a sentir orgullosa de todo lo que ello significa.