martes, 13 de enero de 2015

Historia del cacao en México. Siglo XIX (7)

En la última entrada dejábamos abierta la pregunta de qué tanto VALOR se puede encontrar dentro de una taza de chocolate. Evidentemente dar una respuesta universal sería imposible y absurdo, cada lector deberá encontrar ese valor por si mismo.

Aun así, hay mucho que se puede decir al respecto. Después de la pequeña revisión que se hizo por la historia del chocolate a principios del siglo XIX, quisimos dejar claro que no importaba la posición social del consumidor específico. La búsqueda por el chocolate continuaba porque su sabor fue capaz de transmitir algo especial. Es verdad, los métodos de preparación pudieron ir cambiando con los años (desde hace mucho tiempo se dejó de preparar un chocolate a la usanza prehispánica, salvo, tal vez, en algunos lugares  de Guerrero, Tabasco y Chiapas), y las presentaciones también se fueron diversificando; a medida en que pasaba el tiempo, el cacao nacional iba encontrando competidores comerciales con mayor fuerza...

A pesar de todo esto, la palabra de origen nahua, "chocolate" siguió con vida. El vocablo maya "cacao" tampoco desapareció. No hay que olvidar que las técnicas del chocolate europeo nos trajeron nuevos y exquisitos sabres, pero éstos nunca podrán competir con un legado y un aprendizaje llenos de simbolismo que se rastrean hasta hace más de 3,000 años.  

La tarea que tiene Chocolatería CHEELZI es la de realzar el nombre del chocolate mexicano, toda esa herencia cultural. Recordar su valor y hacer que la gente se vuelva a sentir orgullosa de todo lo que ello significa.