martes, 12 de agosto de 2014

Historia del cacao en México. Siglo XIX (2)

Ahora si, para esta segunda entrada, puedo empezar a hablarles de historia.

Para familiarizarnos, lo primero es un contexto. 1810, México nace como nación independiente. El nuevo Estado se enfrentó con la enorme tarea de definir todo lo que se encontraba dentro del territorio por el simple hecho de que ya no se le podía ver a la sombra de los españoles, pero no sabía el significado de ser mexicano. ¿Cómo se vestía este nuevo hombre, qué música escuchaba, qué bailes tenía, qué comida consumían los típicos mexicanos?
Fue de esa forma que comenzaron los primeros estereotipos, mismos que de alguna forma arrastramos hasta el día de hoy. El asunto que aquí nos importa es que en esa época el chocolate ya no apareció como una de las comidas típicas de nuestro país.

Para dar inicio a esta pequeña narración cacaotera, la fecha exacta es 1831. Fue entonces cuando se publicó el primer recetario impreso en el país, El Cocinero Mexicano. Nuestro nuevo Estado había llegado a la conclusión de que todo lo que aparecería dentro de la colección de libros-recetarios construiría "la verdadera cocina mexicana", y en efecto, dentro de ellos podemos encontrar cosas como enchiladas y chilaquiles, pero el chocolate nunca apareció dentro del discurso... Bueno, en realidad eso es una pequeña exageración de mi parte, el chocolate si tuvo un lugar especial dentro de la sección de recetarios. En ella aparecieron toda una seria de preparaciones a base de chocolate, sin embargo eso sólo significa que la pastelería que presumía el Estado en sus libros venía desde una tradición extranjera, europeizada.

Ya veremos cómo es que eso afectó al mapa chocolatero internacional y cómo México se adaptó a toda la cuestión. Pronto más entradas.

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